A•PUNTO: Un emprendimiento de sorpresas

Emprender 26 de enero de 2020 Por Ignacio Giménez
Desde El Albatros sabemos lo que cuesta emprender y conseguir la visibilidad necesaria en el emprendimiento. Por eso decidimos darles espacio a los emprendedores para que puedan contarnos sobre sus experiencias y sus proyectos. En esta ocasión hablamos con Eliana Gonzalez, de A.PUNTO, te invitamos a conocerla un poco mejor.
Buzo y tazas
Fotografía de Flavia Moyano

Mientras la ciudad finalizaba su jornada, Eliana González, una profesora de Biología de nivel Secundario y Superior exploraba el feed de su Instagram en busca de una idea que la ayude a calmar sus inquietudes. Era abril del 2018, hacía un mes que el Gobierno de Tierra del Fuego había decidido intervenir el Instituto Provincial de Educación Superior. Luego de destituir a sus autoridades, el Ministerio de Educación realizó un enorme recorte en los salarios docentes. 

Buzo

Bajo este contexto económico emprendió la búsqueda de una opción que ayude a complementar su salario. Si bien su economía familiar no estaba en una situación crítica –ya que su pareja también contaba con un sueldo- no quería perder su autonomía. Eliana quería sentir que su sueldo alcanzaba para vivir.

Toda su vida tuvo cierta afición por el dibujo y hacía un tiempo que exploraba el puntillismo. Una técnica artística que consiste en realizar obras a partir de diminutos puntos. Así, su pasión por la biología, su compromiso con el patrimonio local y el cuidado del ambiente, su gusto por el arte y sus conocimientos de dibujo científico convergieron en una idea: remeras sublimadas con diseños de la fauna, flora y paisajes locales, en puntillismo.

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Ya no buscaba una idea, dedicaba su tiempo a moldear la que ya tenía. La reformuló, modificó, pensó y repensó: ¿cómo sería la ropa?, ¿cuáles serían los diseños?, ¿y el packaging?, ¿a qué público iría dirigido?, ¿cómo iba a sublimar los productos?, ¿de qué manera podría mantener su emprendimiento para que sea “eco-amigable”?. 

Durante un año trabajó sobre su proyecto y sobre sí misma. Adquirió conocimientos de márquetin, administración de redes sociales y gestión empresarial. Con ayuda de su amigo Dante, consiguió a los proveedores idóneos y supo qué sublimadora comprar. 365 días más tarde, “A•PUNTO” estaba en marcha, con varias remeras, todas a un precio accesible, pensadas para los habitantes de Tierra del Fuego. Bajo los diseños de la flora se hallaba su nombre científico, que servía como habilitante para divulgar información sobre el patrimonio local. 

El packaging y las etiquetas fueron, tal vez, el mayor desafío. Pero A•PUNTO salió el mercado con bolsas de tela sublimadas con distintos diseños, reutilizables. Y etiquetas hechas con papel con semillas. Así, Eliana se aseguró que la flora que tanto la inspiró continúe su ciclo. Y que sus clientes no desperdicien el papel, sino que puedan germinarlo y plantarlo. Dentro de cada prenda no sólo había dedicación y una pieza representativa  del patrimonio local. Cada producto contenía una vida potencial.

BolsasYa estaban listas las remeras y las calcomanías. A•PUNTO apareció ante los ojos del público en una feria popular en la Escuela N°13. Llena de inseguridades, Eliana llegó al SUM y se ubicó en su puesto. La gente reaccionó a sus productos y a sus precios: eran remeras de buena calidad, con talles desde el S hasta el 3XL y, a comparación del resto, costaban la mitad. 

“Un hombre pasó dos veces por el frente de mi stand, la tercera vez trajo a su hija y le dijo ‘te puedo comprar esta remera’, ella le dijo que no, que no podían gastar plata, pero él insistió. La nena estaba en el último año de la primaria. Eligió una remera celeste con el diseño de una medusa y me contó que estudió sobre ellas en la escuela. Después de esta situación me di cuenta de que mi producto iba por donde yo quería”, nos contó.

A•PUNTO continuó renovándose. Así, para el invierno, agregó buzos a sus productos. Cuando la Legislatura prohibió el uso de envases plásticos descartables comenzó a vender vasos térmicos y tazas. Un año más tarde, el proyecto que comenzó con sólo cinco diseños y remeras, cuenta con un catálogo de remeras y buzos hasta el talle 3XL, cuellitos, vasos térmicos y tazas, todo de Industria Argentina; comercializa sus productos en Ushuaia y Río Grande e incluyó ropa para niños y niñas a su catálogo.

Actualmente A•PUNTO cuenta con un amplio número de seguidores en sus redes sociales. Y Eliana halló una nueva forma de enseñar biología. A partir de su emprendimiento concientiza y sensibiliza a la comunidad sobre el cuidado del ambiente, al mismo tiempo que los informa sobre el patrimonio local tangible e intangible. Eliana tuvo las herramientas para emprender –y supo aprovecharlas-, pero sobre todo superó las adversidades y logró fusionar sus pasiones en un proyecto lleno de vida y de amor.

Ignacio Giménez

Comunicador Social, certificado en Design Research y análisis de Experiencia de Usuarios. Amante de la historia, la literatura y la política.

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