María Elena Walsh: Una militante del lenguaje

Opinión 11 de enero de 2020 Por Ignacio Giménez
Ayer se cumplieron 9 años de la muerte de María Elena Walsh. Una figura reconocida por darles vida a personajes como la tortuga “Manuelita”, “Tutú Marambá” y el “Gato Confite”. Pero su carrera no se limitó a componer canciones infantiles. María Elena fue, principalmente, una militante. 
María Elena Walsh

Dedico su carrera a educar y luchar mediante la palabra, con ética e inteligencia. Nunca necesitó tomar la espada, la pluma fue herramienta suficiente para darle voz a quienes necesitaban hablar. A sus 17 años, María decidió empezar a contar, y hasta sus últimos días lo hizo. Contando militó por la paz y la equidad en las épocas oscuras de nuestro país.

Contó para que los ciudadanos reivindiquen su derecho a tener derechos. Cuando la censura abundaba –impuesta por un “Censor” dijo ella en Desventuras en el país Jardín de Infantes- tuvo que exiliarse al exterior. Allí halló un refugio en el periodismo para continuar con su militancia incesante

Pero más allá de todo título, existieron dos características de su decir que la destacaron: siempre habló sin pelos en la lengua y con todo el coraje brotando por la garganta. María Elena revolucionó el lenguaje. Quitó la marcha militar y las frases sobrias de las canciones infantiles. Trató a los chicos como seres pensantes. Dejó de verlos como un futuro potencial y alimentó sus mentes entendiéndolos como un presente real.

Combatió Golpes de Estado con Golpes Culturales. Enfrentó a la censura expresándose. Descifró la estructura interna de un sistema atravesado por la corrupción con su canción “El Reino del Revés”. Extrañó su país y lo dijo en la “Serenata para la Tierra de Uno”. María Elena supo contar, por sobre todas las cosas. Supo decir, narrar. Supo hacerse entender y logró que “el otro” piense. 

Por eso, en tiempos de desfinanciamiento en educación e intervenciones en Institutos Superiores. En éstas épocas en las que los Censores cambian de rostro pero sostienen las mismas cachiporras. En tiempos en los que muchos se marchan –como lo hizo Manuelita-, notamos que la necesitamos y nos permitimos extrañarla todos los días.

Ignacio Giménez

Comunicador Social, certificado en Design Research y análisis de Experiencia de Usuarios. Amante de la historia, la literatura y la política.

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